Logrando tus metas en 2018

¡Define tus objetivos de Año Nuevo!

 

Cuando establecemos objetivos es más fácil decirlo que ponerlo en práctica, es por eso que a continuación te presento algunas formas de convertirte en un maestro de los objetivos.

Ya debes haber pensado al menos en una resolución de Año Nuevo que intentarás lograr, posiblemente hacer un cambio de estilo de vida positivo como competir en un medio maratón o alimentarte de una mejor manera.

Pero con las resoluciones de Año Nuevo viene una dedicación extrema, y muchos de nosotros intentamos completarlas y alcanzarlas a principios de año, y después de 2 o 3 meses terminamos exhaustos, desmotivados y pensando en nunca volver a entrenar más.

Este es un problema real, por lo que trataré de resolver algunos de tus problemas ayudándote a comprender las mejores formas de lograr tus objetivos en 2018, ¡y mantener un progreso constante!

 

Utiliza Año Nuevo como catalizador

Deberías haber comenzado tu entrenamiento desde ayer… 

Pero no lo has hecho

No te preocupes, muchos de nosotros tenemos el mismo problema para poner nuestras metas en acción, y terminamos procrastinando; pero con un nuevo año viene un empujón extra que te hará estar más decidido a comenzar. Todo el mundo intenta ponerse en forma y todo lo que se necesita es un poco de esfuerzo extra para empezar a entrenar, todo lo demás llegará después.

 

Prueba entrenamientos grupales

Motivarte por tu cuenta puede ser un poco difícil, y cuando las cosas se ponen difíciles es mucho más sencillo ir hacia otra dirección, pero si entrenas con alguien más, o un grupo de personas, te ayudarán a superar las etapas realmente difíciles y te empujarán a continuar y progresar.

 Ya sea correr al aire libre, hacer yoga en un estudio o tomar algo un poco más desafiante como Crossfit, contar con una red de apoyo de personas que están a tu lado y comparten tus objetivos garantizará que no te relajes.

 

Escucha tu música

La música que amas te empuja a la acción como ninguna otra cosa. Te trae emociones que puedes transformar en energía y te ayuda a permanecer enfocado durante tu entrenamiento, llevándote del mundo que te rodea a otra dimensión donde eres uno con el ejercicio. También es una excelente manera de liberarte del estrés y descubrirás que te exiges un poco más porque no pensarás en lo que estás haciendo.

 

Sigue poniéndote nuevos desafíos

 Un problema que muchas personas tienen al establecer objetivos es que establecen sus metas demasiado altas y cuando luchan por lograrlas pierden interés.

No dejes que te pase.

Puedes tener un gran objetivo en mente, pero asegúrese de recordar que tomará tiempo llegar allí. ¿Qué tal si a lo largo del camino estableces metas más pequeñas y te pones retos que te ayudarán a alcanzar ese objetivo?

Pueden ser tan simples como crear el hábito de ir al gimnasio cuatro veces a la semana, en lugar de tres, y luego progresar a cinco. O correr 5 km en 5 minutos menos cada semana hasta llegar a tu punto máximo.

Establecer nuevos desafíos para mantener tu cuerpo en proceso de transformación y progreso te ayudará a ver que casi has alcanzado ese objetivo que estableciste al principio del año, y ¡ahora tendrás que pensar en otra cosa para esforzarse durante el resto del año!

 

Escribe tu progreso en un diario (y léelo)

Escribe todo, comenzando ahora mismo.

No es de extrañar que muchos de nosotros fracasemos porque no nos damos cuenta de que la mejor forma de motivación viene desde adentro. Cuando anotas todo y haces un seguimiento de tu progreso, podrás ver tus avances a través del tiempo.

Y recuerda, léelo de nuevo. Al principio será difícil y a veces vergonzoso porque tienes que leer tu propia obra, pero con el tiempo te acostumbrarás a leer tus pensamientos en voz alta e incluso querrás hacerlo mejor que nunca porque querrás alcanzar el cambio que quieres ver en tu vida y en el mundo.

 

Consigue ayuda profesional

No, no hablo de ese tipo de ayuda, pero un entrenador personal puede ser un arma útil en tu artillería cuando te enfrentas a desafíos que te impiden alcanzar ese nivel superior.

Ellos podrán guiarte, motivarte y ayudarte a seguir adelante con tu progreso. Piensa en ellos como un compañero de gimnasio que nunca te defraudará, cuyo único deseo es que tengas éxito.

 

¡La prioridad eres tú!

Frecuentemente le damos prioridad a cuidar a los demás por encima de nosotros mismos, y hacer las cosas que el grupo quiere hacer sin querer resistir la tendencia.

No hay nada de malo en eso, pero de vez en cuando necesitas tomar el control de tu propia vida y hacer lo que quieres hacer, darte prioridad. Al final, solo eres tú quien se enfrentará a tu futuro yo y, teniendo esto en cuenta, deberías ocuparte de ti mismo.


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