Los mejores consejos para recuperarte de esa lesión.

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Tener un estilo de vida activo y saludable es definitivamente imprescindible para la salud, pero si existen mayores niveles de actividad física también habrá un mayor potencial para desarrollar lesiones durante el entrenamiento. Esto puede ser perjudicial para tu régimen de entrenamiento, obstaculizando el logro de tus objetivos. Es imposible mantener un ritmo y una rutina saludables si constantemente tenemos molestias y dolores que nos impiden entrenar o practicar deporte. Si batallas continuamente con una lesión y te toma una eternidad recuperarte, este artículo es para ti. 

Es posible ser proactivo y hacer ciertas cosas para reducir las lesiones, pero son un aspecto que siempre estará presente en un estilo de vida atlético. Por esta razón te daremos algunos consejos prácticos que pueden ayudarte a retomar el camino más rápido que nunca.

  1. Come Bien: Come Sano

 Cuando tu cuerpo se lesiona, la proteína es clave porque ayuda a reparar y fortalecer los músculos y el tejido conectivo. Si no incorporas cantidades adecuadas de proteínas, limitarás la velocidad a la que tu cuerpo puede reconstruirse y recuperarse.

 La nutrición es un componente clave para la rehabilitación de lesiones que a menudo se pasa por alto. De hecho, un plan de nutrición bien diseñado puede ayudar a acelerar el proceso de curación.

 Los micronutrientes también juegan un papel vital para acelerar la recuperación. Estos incluyen grupos de vitaminas como A, B, C y D, minerales como calcio, cobre, hierro, magnesio, manganeso y zinc, y otros nutrientes esenciales como antioxidantes. Estos trabajan en conjunto para apoyar la regeneración y reparación de los tejidos, ya que ayudan a aliviar la inflamación temprana, la inmunosupresión posterior a la lesión, ayudan en la formación de colágeno, fortalecen el tejido conectivo y ayudan a la síntesis de proteínas. 

  1. Inmersión En Caliente/Frío

 Debes haber escuchado o visto esto antes y eso es porque funciona; alternar entre baños fríos y calientes ayuda a reducir el edema y los hematomas al causar vasodilatación y vasoconstricción de los vasos sanguíneos, lo que ayuda a los cambios en el flujo sanguíneo y la respuesta inflamatoria. Se recomienda una ducha alternando entre 3 minutos caliente y 2’ frío completando 4 series. ¡Estarás listo para entrenar en poco tiempo! 

  1. Masaje

 No hay muchas personas en el mundo que en su sano juicio rechazarían un masaje. Los atletas los utilizan como preparación para el ejercicio y para acelerar la recuperación del entrenamiento y las competiciones, ya que los masajes ayudan a disminuir la hinchazón, reducir el dolor, mejorar la eliminación de productos de desecho y promover la curación mediante un mayor suministro de nutrientes y flujo sanguíneo rico en oxígeno. 

  1. Ejercicios De Carga Excéntrica

 Los ejercicios de carga excéntrica se enfocan en desacelerar el alargamiento del músculo para desafiar al músculo, lo que dará lugar a fibras musculares más grandes y más fuertes que se someten al proceso de reparación. La carga excéntrica también mejora la coordinación y el equilibrio muscular. Los ejemplos incluyen rotaciones de hombro y sentadillas para las rodillas. 

  1. Equilibrio Muscular

 Si eres un perfeccionista, entenderás el verdadero valor de la simetría. Es simplemente más agradable. El desequilibrio muscular puede poner tensión en tus articulaciones, ligamentos y músculos. Esto se debe a que un grupo muscular está sobrecargado de trabajo, lo que aumenta tu riesgo de lesión.

 Un ejemplo: esto puede ocurrir al levantar pesas si usas el bíceps más que el tríceps durante los ejercicios. El resultado es que el bíceps se vuelve mucho más fuerte, en relación con el tríceps, lo que podría hacer que la articulación del codo o el hombro sea más vulnerable a las lesiones. La solución cuidar el equilibrio, verás qué diferencia hace. 

  1. Dormir

 Toda persona en la faz de la tierra tiene que dormir en algún momento, y por una buena razón. La falta de sueño puede contribuir a una gran cantidad de complicaciones de salud y problemas que podrían superarse con bastante facilidad, y esto no es diferente cuando se trata de recuperación de lesiones.

 El sueño juega un papel importante en el proceso regenerativo después de una lesión. Mientras duermes, tu cuerpo secreta hormonas que son esenciales para regular el sistema inmune, la masa muscular, la reparación del tejido conectivo y la producción de energía. Así que asegúrate de dormir de 8 a 10 horas de calidad regularmente, especialmente si regresas de una lesión. 

  1. Conocer tu genética.

 Un análisis genético te permitirá conocer tu riesgo potencial de lesiones, lo que te ayuda a comprender cómo responde tu cuerpo a un régimen de entrenamiento específico, así como si necesitará más nutrientes en el proceso de recuperación. También obtendrás conocimiento de cuán rápido o lento te recuperas en el reporte de estado físico, lo que te ayudará a diseñar un plan de entrenamiento ideal para obtener resultados óptimos. 

Por lo tanto, al comprender cómo funciona tu cuerpo ya estarás equipado con un medio proactivo para combatir las lesiones y saber cómo tratarte mejor. Tener información como esta puede ser un gran aliado que te permitirá seguir avanzando, en lugar de volver al punto de partida con una lesión que pone en riesgo todo tu trabajo.

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